Terminé mis labores en la oficina y logré salir una vez más a mi hora de salida. Llovía a cántaros... ¿de donde salió tal cantidad de agua? es verdad, por la tarde ya se dejaban ver algunos nubarrones sin embargo, el calor de siempre no te hacia imaginar que llovería tanto.
Tomé el camión que me llevaría al super en el que compraría despensa para cenar y en la hilera del otro extremo, un pasajero al que se le notaba en el brazo un tatuaje (algo que parecía ser un nombre).

Los tatuajes son controversiales en mi porque he visto algunos que son verdaderas obras de arte: bellísimos, y de un gusto además excepcional. Sin embargo, ¿me haría alguno?

Hasta ahora no estoy convencido de ello porque (y de ahí la controversia en mi) creo que tu cuerpo en ese sentido no debería ser marcado o perforado porque sería creo "alterarlo" de alguna forma ya que, no hay pa' tras.
Pero... ¿no son y lucen algunos fantásticos? vaya que si, incluso son pauta cultural que han seguido muchas civilizaciones como la Maya aquí en México.

En fin, compré mi despensa pensando en cual sería el tatuaje que me haría (de decidirme).