He ido a por lo menos las 3 tiendas de esta marca que conozco en el puerto y no los hay, y conste que no me refiero al modelo sino la línea. Mejores que esos, un shingo pero…¡quiero otros así! ¿que no?
Seguiré buscando.
EGO PURO
With one light on in one room
I know you're up when I get home
with one small step upon the stair
I know your look when I get back
if you were a king up there on your throne
Would you be wise enough to let me go
for this queen you think you own
Wants to be a Hunter again
I want to see the world alone again
to take a chance on life again
So let me go…
let me go.
The unread book and painful look
The TV's on, the sound is down
one long pause, then you begin
Oh look what the cat's brought in
if you were a king up there on your throne
Would you be wise enough to let me go
for this queen you think you own
Wants to be a hunter again
I want to see the world alone again
to take a chance on life again
So let me go, let me leave…
let me go.
For the crown you've placed upon my head feels too heavy now
And I don't know what to say to you but I'll smile anyhow
And all the time I'm thinking, thinking…
I want to be a hunter again
I want to see the world alone again
to take a chance on life again
So let me go.
I want to be a hunter again
I want to see the world alone again
to take a chance on life again
So let me go, let me leave, let me go…
El domingo visitamos nuevamente playa El Canal, una playa sumamente atractiva y tranquila con dirección a Alvarado, a poco menos de una hora del puerto en autobús. Resultó muy reconfortante porque, desde que partimos a temprana hora la plática y los anécdotas recordados fueron muy amenos. Después fue mejor: nos distrajimos tanto en la plática, que aunque íbamos pendientes a la parada en la que bajaríamos del autobús, esta se nos pasó y no pudimos bajar sino hasta unos mínimo, 100 mts.
Resultó divertido porque, aunque parecía que sería cansado, gracias a ello pudimos acercarnos a las nopaleras que se encuentran a lo largo de la carretera y las cuales se encuentran con un shingo (pero shingo) de tunas mismas que se veían sumamente sabrosas.
Para cuando llegamos a la playa, en la Palapa Moroco (al dueño de esta así se le conoce y quien ha sido muy amable con nosotros), decidimos partirlas para comerlas y pues, que fueran parte del desayuno ¿no?: oh decepción, ninguna se podía comer: si no estaban verdes, estában amargas o ácidas. La verdad es que ni las espinadas ni el riesgo a que nos saliera una culebra de ese monte, valieron el esfuerzo. Muy bonitas muy bonitas, pero no se podían comer. Ni modo.
Fue el dato anecdótico porque ¿estarán de acuerdo en que la idea ni remotamente fue ir a comer tunas ? pero si la de convivir y disfrutar de la compañía de los amigos en un ambiente sumamente relajante a quienes en lo personal les agradezco mucho.
Eliminada la fea y vieja marquesina además de avisos que tenía, y resaltando los detalles del antiguo edificio como lo es su balcón que abarca todo la esquina, este luce mucho mejor.
Nosotros lo visitamos siendo el segundo día de la apertura y la verdad como que todavía andan desorganizados sin embargo, el lugar es muy agradable.
