Hace algunas semanas, antes de los premios Oscar, en alguna página Web vi la foto de Sean Penn con el encabezado “MILK”. Por un momento pensé que se trataba de la campaña gringa “got milk” y sus ya famosos bigotes de leche. Llegaron los premios Oscar y allí me enteré un poco más: Sean Penn es protagonista y quien da vida a Harvey Milk, un activista gay. Amigo. Unificador. Político. Luchador. Inspirador. Héroe y por quien su vida se dice se ha cambiado la historia. Un hombre gay defensor de los derechos civiles reconocido en ocupar un cargo público.
Sean Penn es para mi un tipazo. Quedé enganchado de su actuación desde Dead Man Walking (Pena de Muerte, en México) al lado de la también magnífica y talentosa Susan Sarandon (activista y disidente también). Peliculón. Como saben, gracias a "Milk" Sean ganó el Oscar a mejor actor en este año.
¿A que viene todo esto? Milk todavía no llega a esta ciudad y aunque es un tema interesante y para algunos controversial, deseo ver ya su actuación. Algo que curiosamente me llama la atención es el interesante trabajo de vestuario retro que utilizaron el la misma. Me es sorprendente la recreación que han logrado para trasladarnos a los 70´s.
Un dato adicional que no sabía: Diego Luna comparte créditos en la película. Milk, tengo que verla.
Díscolos, rimbombantes y consuetudinarios
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Nada tiene que ver con nada. Nada de nada ni con nadie. Sea pues, comienzo
este relato como quien no quiere la cosa. Como si alguien en su mutismo
absolut...
1 week ago



















