Las recién fiestas patrias celebradas en mi pueblo estuvieron de lo mejor. A buena hora y con eso de que este 15 de septiembre cayó en sábado, ya con maleta lista desde la oficina, me lancé a mi pueblo Paso del Toro.
La convivencia con mi familia y llegar a casa siempre es de lo mejor al igual que el ver y saludar también a mis vecinos y amigos con quienes, aunque estoy cerca, no los veo tan seguido. Mi mamá andaba en chinga como siempre, ya que aparte del ajetreo normal en casa, era también parte del equipo que realizaría el festival.
Mientras y llegaba la hora del momento en que se daría el tradicional “grito de independencia” (a eso de las 11 de la noche), disfrute de un rato de descanso en casa y ya casi a la hora esperada, los vecinos y amigos reunidos ya en nuestro parque esperaban que los representantes de la autoridad en el pueblo se prepararan para dar el “grito”.
Una noche muy relax y muy agradable con el ambiente que se formó, y aunque fué una fiesta pequeña en proporción, si fue muy divertida: baile, tacos, tamales, cuetones, etc., en donde todos gritamos:








































